Buenos Días AVILA
En este final de campaña hemos asistido a algún debate o más bien a una entrevista a un candidato hecha por el otro y hemos asistido a mítines. Reuniones de gente convencida de lo que va a votar y que asiste a ver a su líder. Creo que es más una demostración de la capacidad de convocatoria de tal o cual partido y eso me lleva a plantearme que ocurriría si en esos foros llenos de incondicionales, el orador fuese el del partido contrario. ¿Qué ocurriría? ¿Habría tolerancia? ¿Podría exponer sus ideas? ¿Tratar de convencer a ese público en principio hostil? Creo que nunca lo sabremos igual que nunca sabremos en las condiciones actuales como es un debate de ideas de verdad….
José María Molina
