miércoles, 20 de abril de 2011

Ayuno en Semana Santa

Buenos Días Ávila:

Hay dos prácticas íntimamente unidas a la Cuaresma: el Ayuno y la abstinencia. Ambas podemos consideradas como expresión de penitencia y conversión en este tiempo litúrgico.

En nuestros días, parece que la práctica del ayuno ha perdido su valor espiritual y ha adquirido el valor de una medida terapéutica para el cuidado del propio cuerpo dándole un valor material

No obstante, para los creyentes  debe ser algo normal, el desprendimiento de lo superfluo, el control de nosotros mismos, poner en valor el sentido trascendental de las cosas que hacemos.

Por eso hoy les propongo un Ayuno y abstinencia especial


Ayuna de palabras hirientes. Y transmite palabras bondadosas
Ayuna de descontento. Y llénate de gratitud.
Ayuna de quejas y enfados. Y llénate de mansedumbre y paciencia.
Ayuna de pesimismo. Y llénate de esperanza y optimismo.
Ayuna de preocupaciones. Y llénate de confianza en Dios.
Ayuna de complicaciones. Y llénate de las cosas sencillas de la vida.
Ayuna de presiones. Y llénate de oración.
Ayuna de juzgar a otros. Y descubre en ellos a un hermano
Ayuna de tristeza y amargura. Y llénate de alegría el corazón.
Ayuna de egoísmo. Y llénate de acciones por los demás.
Ayuna de falta de perdón. Y llénate de actitudes de reconciliación.
Ayuna de palabras. Y llénate de silencio y de escuchar a otros.
Probablemente, si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se irá inundando de paz, de amor, de confianza......

Buenos días

Javier Hernández Varas

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